Burnout 2

 

Nota

8/10

A favor

+ Sensación de velocidad
+ Impactos muy elaborados
 

En contra

- No tiene multijugador en Xbox Live
- No puedes poner tus propias canciones

Quemando asfalto

La velocidad es una de las drogas más peligrosas que existen. Puedes exprimir al máximo el motor de tu coche, sentir que éste está trabajando a la máxima potencia, y querer más. Esta es una sensación que será constante en este juego. Siempre querrás más pero tendrás que trabajar duro para conseguirlo.

Burnout 2 nos brinda la posibilidad de competir en carreteras de todos los tipos, desde carreteras de montaña hasta autopistas, eso sí, a todo trapo. El peligro será constante, en cualquier momento podría aparecer un coche contra dirección y fastidiarte el primer puesto. Pero tranquilo, cuanto más peligro provoques mejor será ya que conseguirás más puntos y turbo.

Tendremos varios modos de juego para elegir. Desde la carrera convencional donde el primero gana, hasta el nuevo modo llamado Crash, que consiste en chocarte contra el mayor número de coches en un cruce, todo un reto.

Brutalidad, velocidad y mucha adicción es lo que te encontrarás si pruebas este magnífico título.

 

Gráficos

Burnout 2 para Xbox es toda una experiencia. Aunque no se puede decir que Burnout 2 presente un entorno gráfico repleto de virguerías visuales, la conjunción de sus muchas virtudes consiguen elevar su apartado gráfico hasta un nivel elevadísimo que le permite codearse con los mejores juegos del género.

Hay que destacar la ausencia total de popping, sin duda uno de los estigmas que más adolecen los juegos de coches. El popping es el efecto - o defecto - gráfico que hace que los objetos se vayan generando a la vista del usuario, lo que produce una mala impresión. Los programadores tienen que pelearse muy mucho con la memoria de la máquina para la que está siendo desarrollado el juego, y es por ello que se suelen considerar a los juegos de coches como uno de los baremos principales para medir el potencial de una consola.

Los modelos de los coches no se puede decir que sean detallados, pero sí son totalmente deformables y reflejan con gran calidad la iluminación de los escenarios. Éstos se alterarán con los derrapes, clavadas de freno y demás maniobras que realicéis, consiguiendo ofrecer en todo momento la sensación de que el mundo en el que nos encontramos es casi real. Casi real, sólo se han dejado un “pequeño” detalle, los peatones. Suponemos que la memoria no daba para más.

Esto nos conduce a hablar de los accidentes. Los choques son la salsa de Burnout 2, y la gran espectacularidad de éstos es uno de los principales argumentos del apartado gráfico. Ruedas que salen disparadas, cristales que se rompen, carrocerías que quedan totalmente destrozadas en mil pedazos... Una gozada visual que pone en su sitio a los que se aventuraron a tachar en primer momento de anticuado a este cuidadísimo apartado gráfico.

La sensación de velocidad es otra de las grandes virtudes del juego de Acclaim. Durante esos momentos os dará la impresión de ir tan al límite que el que no te hayas estrellado con cualquiera de los coches que estamos sobrepasando será una constante al utilizar el booster-turbo sea únicamente una cuestión de suerte que de reflejos o de control al volante. Y cuando consigáis echarle el guante a los denominados Custom Cars, vehículos capaces de alcanzar velocidades de auténtico vértigo, ya os podéis preparar a rezar a la Virgen, porque tan sólo un milagro se interpondrá entre el accidente más espectacular de la historia y vuestro vehículo.

Las animaciones, perfectamente coordinadas y fluidas, en las que las ralentizaciones no hacen acto de presencia. El control de colisiones, por su parte, y que en principio tenía que ser uno de los puntos fuertes del juego, tiene dos caras. Una, la más visible y más espectacular, es la que controla los choques entre dos o más vehículos. A ésta no se le puede reprochar nada en absoluto, porque la gozada de ver como el coche que controláis hace mil cabriolas diferentes dependiendo del ángulo y velocidad a la que el impacto se produzca.

La otra área de las colisiones es en la que intervienen los escenarios. Por desgracia, la forma en la que ésta se ha llevado a cabo desmerece totalmente de la interacción vista con los vehículos. Así, por ejemplo, nos encontramos con unas paredes invisibles que impedirán que, por ejemplo, los coches que salgan volando a consecuencia del impacto caigan en medio del mar o golpeen contra los edificios que conforman el paisaje.

La verdad es que el acabado general de Burnout 2 para Xbox se encuentra a un altísimo nivel, y representa lo mejor de un género, el de la velocidad, que a fuerza de juegazos del calibre de la creación de Acclaim va situándose en posiciones de privilegio en la parrilla de mejores juegos de la consola de Microsoft.

 

Sonido

Las canciones incluidas en la banda sonora de este juego no son temas comerciales, pero hay que reconocer que consiguen salir bien parados en su función, que no es otra que la de dar ritmo a la acción. Escuchar a The Offspring o a Linkin Park mientras fundimos todos los récords habidos y por haber en este juego esta muy bien... Lástima que para hacerlo tengamos que suprimir los fantásticos fxs...

Efectos que nos dejarán boquiabiertos, como aviones que sobrevolarán las carreteras o el ronroneo de un potentísimo motor que espera ansioso que empiece la carrera para demostrar su auténtico potencial. En los choques podremos descubrir nuevos sonidos cada vez que presenciemos uno, desde coches derrapando hasta la rotura de cristales. Una orgía de efectos sonoros que entrarán por nuestros oídos haciendo llegar a nuestro cerebro infinidad de datos que servirán para completar la información que ya estamos recibiendo a través de las imágenes. Un grandísimo trabajo.

 

Jugabilidad

Al empezar a jugar por primera vez tendréis que superar una especie de tutorial que servirá para familiarizarnos con las principales técnicas de conducción agresivas que tendremos que desplegar para hacernos con el control total de Burnout 2: ir en contra dirección, saltar más lejos, ganar turbos para fundir a la peña, etc.

A medida que vayáis superando las pruebas que se os irán proponiendo se irán desbloqueando otras tantos eventos a los que tendréis que hacer frente si queréis superar en su totalidad Burnout 2. El número de coches a elegir también dependerá de cuantas pruebas hayáis superado. Aunque no sean modelos reales, sí que no os costará encontrar similitudes entre ellos y algunos de los coches más exclusivos que se pueden adquirir en los concesionarios de vehículos deportivos. Eso sí, también podréis seleccionar otros coches mucho más modestos como Pick Ups o utilitarios.

El control de cada uno de estos automóviles será radicalmente diferente de uno a otro, no tanto por la velocidad que serán capaces de alcanzar o lo que tardarán en acelerar, sino por la sensación de la dirección, sensación perfectamente plasmada y que alcanzará su máxima dimensión cuando os encontréis en medio del carril contrario y venga contra vosotros un trailer a toda velocidad. La rapidez con la que os apartéis de su trayectoria - en dar el volantazo - y recuperar el control de vuestro vehículo dependerá del nivel de maniobrabilidad del coche que hayáis seleccionado.

Cuando tengáis un accidente, lo que sucederá con relativa frecuencia si lo vuestro es ir en contra dirección o apurar al máximo en los adelantamientos, durante unos segundos permaneceréis fuera de la carrera, como una especie de penalización por haber tenido el golpe. Cuando volváis a la carretera, eso sí, vuestro coche estará reluciente, y exceptuando por el tiempo que hayáis perdido, nada parecerá haber cambiado.

Saltando, adelantando peligrosamente a los coches, conduciendo en contra dirección y haciendo espectaculares derrapes conseguiremos que nuestra barra de booster o turbo se rellene. A medida que ésta aumente de nivel conseguiremos que nuestro vehículo vaya más rápido, además de tener la posibilidad de utilizar un turbo que hará morder el polvo a vuestros rivales.

Además, si conseguís que durante el tiempo en el que esté activado el turbo vuestro vehículo permanezca alejado de colisiones múltiples y demás percances propios de las concurridas carreteras, el turbo se os irá renovando tantas veces como dure vuestra racha de conducción temeraria. A destacar el efecto que, en conjunción con el aumento del volumen de la música, transmite la vibración del mando y el filtro visual que se adueñará de vuestra pantalla. Una auténtico orgasmo visual y táctil.

Supongo que ya os habréis dado cuenta que Burnout 2 de simulador tiene poco. Lo único que tiene se puede decir que tiene es la opción de escoger cambio automático o manual y que al finalizar cada carrera podremos consultar las estadísticas de nuestra actuación, como el salto más largo, la vuelta más rápida o el número de accidentes en los que hemos tomado parte.

Destaca también la Inteligencia Artificial que presentarán los vehículos que circularán por las carreteras de Burnout 2. No solamente nuestros rivales, sino que los coches que tendremos que ir sorteando adoptarán patrones de comportamiento dependiendo de nuestra actitud y la de nuestros rivales. Por ejemplo, si nos dirigimos de frente contra un coche que viene tranquilamente por su carril, éste empezará a hacernos luces y a hacer sonar su bocina. Y cuando el choque parezca ya irremediable, intentará esquivarnos zigzagueando, lo que a veces será peor, pues no sabremos cuál será su trayectoria definitiva...

La experiencia en multijugador por desgracia se limita a dos jugadores simultáneos en diferentes modos de juego, como Carrera Individual o Choques Espectaculares. Las opciones online no han llegado a ofrecer la posibilidad de juego a través de Internet. Acclaim se ha preocupado de dotar a su juego de una compatibilidad con el servicio online de Microsoft, aunque ésta pueda considerarse poco más que anecdótica. Gracias a ella podréis colocar vuestras mejores puntuaciones en Internet, permitiendo así que cualquiera pueda admirar vuestros progresos.

Conclusión

Si lo que buscas es velocidad a raudales y desbordamientos de adrenalina este es tu juego. En Burnout 2 encontrarás carreras con dos finalidades, ganar y chocarte con el mayor número de vehículos posible. Sin duda los puntos fuertes del juego son la sensación de velocidad y el sistema de impactos único de la saga.
La única pega es que no dispone de modo multiplayer en Xbox Live, pero bueno, todo no puede ser.

 

 

 

 

 
 

 

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